lunes 27 de febrero de 2012

Símil a la libertad.


Mirada estática
entre cuerpos podridos.
No puede moverse,
no quiere hacer nada.

Los gatos en el tejado,
maúllan como lobos a la luna
y el cuadro mira por la ventana
sin querer hacer nada.

Canta, niña bonita, canta,
que no habrá remedio para la sordera ni ceguera
mientras las brujas cuezan sapos y ojos
y los médicos sesguen orejas.

Así, canta, porque el silencioso cuadro
no quiere moverse,
no quiere hacer otra cosa
que mirar a los gatos en el tejado.

jueves 23 de febrero de 2012

Delirios de una mente [obviamente] enferma.

Sueños en el tejado.
Jolín, y que no lo encuentro por ningún lado. El otro día eran cuatro por lo menos, uno de cada color. Me gustaba el verde. Era el más simpático, pero el que más se quedó conmigo fue ese gatito negro tan pequeño y peludito... ¡Qué blandito! Quiero estrujarle y que tenga que colocarse los ojos de nuevo. Me gustó mucho cuando lo hizo el otro día con su patita con uñitas... se podría haber arañado. Aunque mamá me ha dicho que no lo repita.

Yo suponía que estaría debajo de las escaleras. Era poco probable que se hubiese encerrado en la chimenea,  porque le gusta el calor. Pero sabe que no me gusta que lo haga. Luego me mancho de hollín toda entera y papá me obliga a ducharme con agua fría. Tampoco está. ¿Dónde se habrá metido? ¿Y si se ha metido en la picadora? A lo mejor puedo cogerle el resto de una orejita que haya quedado entera... Y de ahí pegársela al gato amarillo que estaba triste porque me dijo que le faltaba una pata, creo recordar que la trasera, aunque a lo mejor era la del pato... qué gato más raro.

¡Que yo sólo quiero jugar! Te prometo que ya se me ha pasado el enfado. Es más, ya ni siquiera estoy deprimida... Bueno. ¿Estas lágrimas? No, nada, que me apetecía lavarme los ojos de dentro para afuera. Mi papá dice que es muy importante tener una higiene adecuada.

¡Podría darle un caramelo! A lo mejor sale de donde quiera que esté si le doy un caramelo. ¡Ay! se me olvidaba que no le gusta el dulce. Pero mira que es raro ¿a quién no le gusta el dulce? No sé por qué sigo siendo su amiga. Es más, cuando le encuentre le voy a tirar del rabo tan fuerte que se le va a desprender del cuerpo y luego se lo pondré de corbata a la paloma hasta que esta se quede sin aliento. Así dos pájaros de un tiro. Bueno, como mi papá dice, "hablando con propiedad", un pájaro y un gato. Aunque... ¿las palomas son pájaros? el otro día oí que eran las ratas de no-sé-donde. Luego soy yo la rara... En fin.

Pero... pero mamá seguro que no me deja hacerle nada al pobre animalito. Eso es cruel y a ella le gusta que me porte bien, como una señorita para que la gente no me mire raro, para que pueda ir al colegio con los zapatos en los pies y no en las orejas. Que no me castigue, que no me castigue, que no me castigue... He sido buena. Todavía no he encontrado al gato, pero he sido buena, así que sólo le daré un susto y puede que le arranque un par de pelos de la tripita, pero con cariño y amor.

¡Sal gatito! ¡Vamos gatito! No es porque sea negro, no sé lo que pasa. Normalmente cuando le llamo viene al galope pesado, ¿o era ligero?, volando por las paredes... ¡Ah, no! que eso era la paloma. Pero antes de que haya podido ponerle la corbata de cola de gato, mi papá la ha cogido al vuelo y la ha puesto en la olla a fuego lento para que se dore bien por fuera. Qué pena me dio... me caía bien la paloma, era simpática y me llevaba a volar por los tejados. Qué pena que no haya más palomas, me gustaría cenarme otra.

¿Gatito? ¡Ahí te he visto! Mira que es extraño ver a un gato tocando el violín, más si es negro, porque todo el mundo sabe que el violín lo tocan los morados. Los negros hacen punto. ¿Pero qué pretendes? No vas a llegar nunca a nada si tomas ese camino, dulce gatito. Los gatitos negros no tocan el violín. ¡Shhh! No me repliques. Papá dice que es de mala educación interrumpir. Ya sé que había terminado de hablar, pero no me interrumpas.

Aquí, subida a lomos o a espaldas de el caballito que me he encontrado... mira qué majo es. ¡Y cómo corre! Mira si corre gatito. ¿Gatito? Se ha escondido del caballo... mira que es asustadizo y miedica... que tonto que es. Pero ya no puedo separarme de este animalejo que ahora me sigue a todas partes... ¿y si le doy un puñetacín en el hocico? ¿saldrá corriendo? No sé, puedo probar... o mejor no, porque mamá seguro que luego me castiga y no me deja ver al gatito azul.

¡Gatito! ¡Gatito! ¡Gatito! ¡Caballo, no relinches! ¡Caballo quédate quieto! ¡Caballo, no entres a galope! ¡Caballo, no pises al gatito...!

Míralo, ha quedado todo espachurrado en el suelo... ahora no serviría ni de alfombra... ni de mantita para las muñecas que sirve... todo por culpa del caballo este malo. Mi papá se acerca y me abofetea mientras me mete en la ducha de agua fría que prometió mientras mi mamá mira con aceptación, pues he de volverme una persona responsable. El caballo no se marcha y parece que a partir de ahora, voy a tener que ir montada sobre él... No quiero ver el mundo desde tan alto... No quiero. Pero no tengo más remedio, así que me pongo los zapatos en los pies. Después de todo, la paloma me la he comido y el gatito ha quedado espachurrado. No tengo más opción.

¿No crees mamá? ¿No crees papá? Sueños en el tejado.

miércoles 22 de febrero de 2012

¡No se puede tolerar!


Es que no, que no, que en esto no podemos ceder y mucho menos hacer la vista gorda. Así de claro os lo digo. ¿Policía agrediendo a estudiantes que se manifestaban pacíficamente? ¿Qué demonios significa esto? Y no solo universitarios, no solo a mayores de edad... ¡hay menores que han acabado en el hospital! "No podemos dar esta imagen de España" dice Rajoy. ¿Perdona? Vamos por favor, si nuestro país es ya un chiste. Camps libre y Garzón suspendido y expulsado de su carrera judicial. Alumnos arrestados, algunos de ellos con cargos, la delegada del Gobierno de la Comunidad Valenciana no dimite pese a lo ocurrido y Antonio Moreno jefe superior de policía de esta comunidad ve a los estudiantes "como el enemigo". ¿Justicia en España? En España la justicia es una broma. 

Hoy martes 21 de febrero de 2012 he acudido a la convocatoria a las puertas de lo que aquí llamamos "la city" (la ciudad universitaria) en la Plaza San Francisco de Zaragoza a las 20.00 horas junto con varios amigos para protestar por lo ocurrido en Valencia el pasado lunes. No hemos podido disimular nuestra sorpresa al ver la enorme cantidad de personas que allí se encontraban, sí, el motivo lo merecía sobradamente pero teniendo en cuenta el escaso tiempo transcurrido desde lo ocurrido no dejan de ser increíble tanto la capacidad de difusión como la respuesta por parte de la gente. Es un alivio ver que no nos quedamos parados ante semejantes actos. Si lo hiciéramos sería verdaderamente descorazonador, cómo vamos a pedir nada si ni siquiera salimos a luchar por ellos y a reivindicarlos. 

Ladrillo de cemento.
Pero no todo ha sido bueno, honestamente la actuación de ciertos individuos -cuatro gatos cómo no- ha empañado de forma notable el motivo de la manifestación. Han perjudicado la imagen de los 1500 manifestantes que estábamos ahí. ¿Cómo? Haciendo pintadas con espray por el camino escribiendo alguna de las cosas que se gritaban y la peor -de la que tengo noticia, más que nada porque no estaba muy lejos cuando lo hizo aquel sujeto- lanzar este objeto, uno similar más bien (imagen 1) contra el cristal de un banco repetidas veces hasta conseguir rajarlo que no romperlo. Esa imagen probablemente sea mañana o bueno, a estas horas que son ya, hoy, primera plana o una de las más destacadas. Lo que no se contará -esperemos que sí- es que ante esto toda la masa de gente que había sido testigo -aquellos que alcanzaban a verlo ya que el culpable estaba de los primeros- nos pusimos a llamarle todos a coro, en grito y muy coordinados he de decir: "idiota", también se escuchó algún que otro "gilipollas" y "subnormal". La gente no estaba de acuerdo con ese comportamiento, era una manifestación pacífica, somos manifestantes no delincuentes y gamberros. 

En el link de abajo está narrado más o menos como fue todo ayer:
  Aquí
Ojo al dato, los policias aqui tampoco llevaban el número identificativo... No que nosotros vieramos.

lunes 20 de febrero de 2012

Yo [A secas].


Definete con una sola palabra. La gente rara vez puede contestar con determinación a esta pregunta, por varios motivos: no se conocen lo suficiente; no encuentran ninguna palabra que les defina; o las palabras son demasiado sinceras para representarles. Bueno, me siento orgullosa de decir, que yo, hasta hace bien poco, conseguía definirme con una sola palabra. Fénix.
Era mi definición, mi palabra. Hasta quería tatuarme uno en la espalda para recordarlo siempre (Ketne bien lo sabe que quería hacer presencia de mi sufrimiento), pero por motivos varios, no sólo no me lo he tatuado, sino que ya no puedo definirme en él.
Me gustaba pensar en los Fénix. Son criaturas inmortales. Me gusta esa comparación: no importa las veces que les quemen en la hogera, porque resurgirán de sus cenizas. Es la fortaleza, el no caer dominado ante el destino y la obligación de levantar la rodilla hincada en el suelo. Criatura envuelta en llamas y no se quema, porque da igual las metas que le exijan, porque las afrontará con pasión y ardor. Pero lo mejor de todo, sus alas, la imposibilidad posible, los sueños cumplidos, el poder volar el firmamento, conocimiento negado a tantos otros.
Mi vida ha evolucionado mucho. Soy consciente de ello. Desde aquellos primeros textos infantiles (no sólo por el contenido, sino por las palabras y el mensaje), propios de la edad, en los que aseguraba un falso desvivir a cualquier chiquillo malnacido. A todos nos han roto el corazón alguna vez, de piedra es a quien no. Es parte de la vida, no obstante, he de decir, que, a mi gusto personal, me resulta más agradable oír como cruje mi propio músculo, que procurar sin quererlo a la otra persona el triste final.
Pero esta parte de rompe-corazones también me seguía identificando con el majestuoso ave, tan pasional que es imposible que un humano lo capture sin quemarse. Así me comparaba yo.
Luego, no sabría muy bien decir qué es lo que pasó. No es que me volviera fría. Simplemente, me volví racional. Dejé de creer en la definición contemporánea de amor, por así decirlo. No me volví mezquina, ni mala persona, pero dejé de tolerar ciertas cosas con las que antes mostraba, si acaso paciencia y comencé a mirar sólo por esa parte de mí que no había mirado todavía. Placer inmediato; arrepentimiento castigado a un rincón de la mente. La soledad del Fénix. Esta última ha sido una etapa muy corta, he de decir, aunque siento, frente a algunos temas, cierta nostalgia. Me sigue agradando la sensación de respeto y resquemor que provoco en las personas (que todavía no me conocen) y quiero que siga así por los siglos de los siglos, y sí, amén.
El motivo de mi repentino cambio ha sido el amor ¿Para qué engañarnos? (Ketne también puede corroborar esto: me he vuelto más estúpida y feliz) Nada tiene por qué ser definitivo, pero yo ya veo cómo va a ser esa parte de mi vida que nunca había deseado realmente. Sé con quién pretendo pasar el resto de mi vida. Hasta le dediqué una entrada a Rohnvi incluso antes de que nuestra relación fuese lo que es. Por ahí tiene que estar. Sí, soy consciente de que debería escribirle algo nuevo, más reciente.
Pero a pesar de eso, sigo siendo la misma. No tolero la mala educación, la falta de respeto (que no es lo mismo que la mala educación -a pesar de que muchos lo crean-), no soporto a los imbéciles y menos a los que se lo hacen, del mismo modo que no me llevo bien con los niños (¿para qué mentir? lejos son guapos, luego te acercas y... puede que sea miedo a no saber cómo comportarme con ellos), todas las mujeres, evitando tres o cuatro contadas que se salvan, me parecen unas víboras y arpías que morirían envenenadas si se mordiesen la lengua (y yo me incluyo a veces en esta categoría). Soy prepotente, arrogante y planificadora. Me gusta tener muchos aspectos de mi vida controlados. Y lo mejor de todo: no me importa. No me importaba.
Ahora no sé que voy a hacer con mi vida (sólo tengo un par de temas resueltos -aunque supongo que eso no me diferencia del resto de los mortales-), pero mi obsesión a tener todo claro, me descentra en estos momentos y me aploma. Porque es curioso cómo se niega el hombre a afrontar sus limitaciones o su destino.
Yo ya no renazco como el Fénix. Todavía no estoy muerta, pero sólo aguantaré hasta la próxima quema de brujas.
Ahora es cuando se va por tierra todo lo que había creído de mí.
Hace relativamente poco, me diagnosticaron una enfermedad (13 de Septiembre, si no recuerdo mal, aunque ya llevaba con médicos desde el verano). Intentaba sacarme el carné de conducir. Como a todos, me pedían un examen visual y uno acústico. No llegaron a hacerme el acústico ¿Para qué? No aprobé el visual. La solución fue fácil: óptica. Me probaron mil y una lentes. Todo el mundo sabe de qué va eso de ir a una óptica. La mujer (encantadora, he de afirmar), me aseguró que yo veía igual de bien (o mal) con lentes que sin lentes, cosa que pude comprobar esa misma tarde. Me recomendó ir a un oculista y así lo hicimos. Fue lento y doloroso el proceso. Nos dieron cita y el oculista, me recomendó otro oftalmólogo, este ya especializado en la mácula (de donde yo tengo el problema) y tras hacerme varias pruebas (también arduas y dolorosas -algunas por el tiempo, otras por la prueba en si-) me diagnosticaron la esperada (porque tras tanto tiempo esperando ya es esperada) mi enfermedad STARGARDT (http://www.retinanavarra.org/index.php?option=com_content&view=article&id=69&Itemid=38&lang=es).
Aquí es donde descubro, que ni soy Fénix, ni gallo, ni gallina. Siempre me he considerado fuerte, valiente, "con dos cojones". Mi padre me ha enseñado a ser así. No pisoteo, pero nadie me mira por encima del hombro si yo no le doy permiso para ello. Cuestión de principios.
Y de repente, ahora, cualquier mañana, cualquier día, me encuentro, tirada en la cama, sin moverme, sin pensar... sollozando sin darme cuenta. Las implicaciones, la vida que ya no tendré... No podré ser nunca médico, ni guardia civil, ni bióloga, ni ingeniero, ni ¿qué se yo? tantas cosas... Posiblemente, la mitad de ellas ni me interesan. Pero es el jugo de lo prohibido, de que te digan que no puedes hacer algo. Todo el mundo dice que el trabajo no es lo único de la vida. No lo niego, no lo es, ni lo será nunca. Pero... y si yo, amante de la literatura, pasionista de la escritura y celosas esposa de las palabras, os plantease ahora, mi problema, mi situación y os dijese que, vosotros amantes al igual que yo, dejaréis de poder leer, de poder escribir, de llevar una vida normal en la calle, de tener que pedirle a Ketne que os lea el cartel de los menús de los restaurantes de comida rápida, de no poder contemplar un atardecer, contemplar a tu familia, a tus amigos, a tu pareja, a tus hijos...
Y entramos en el último tema: nunca he sentido instinto maternal. Ya lo he mencionado antes. Me pongo nerviosa, me ofusco y siempre termino con ganas de matar a alguien. Pero por una extraña razón, esto fue hasta que el ginecólogo me dijo que no iba a tener problemas con mi pequeña manía, porque era remotamente lejano que pudiese quedarme embarazada. Lo dicho. Curioso.
Eso se llama negación a la libertad en cierto aspecto. Sé que las cosas tocan y tocan así al azar. Que no es lo más grave que ha ocurrido en el mundo, que mi vida va a ser feliz, completa y satisfecha. Pero de vez en cuando, el mundo (mis padres sobre todo -más mi padre, al que tanto me parezco-) se olvida de que sólo tengo 19 años y que cuando digo que no quiero ayuda (porque nunca me ha gustado pedirla) no quiero decir eso realmente, que necesito poder volver a levantarme por las mañanas como si fuese un día estupendo con lluvia y tormenta.
¿Quieres saber lo que opino de mí? Mal merecido tenía el apodo de Fénix. Primer problema grave que surge, primer problema del que no sé salir. El resto eran tan sólo minucias.

viernes 17 de febrero de 2012

El nuevo prólogo de mi nueva-vieja historia ^^

Prólogo.

La realidad de las Pesadillas


            Si prestas suficiente atención, podrás oír cómo aúllan aquellas bestias.
            Nadie tiene claro cómo ha empezado todo esto. Nadie es consciente de por qué han abandonado a sus familiares y seres queridos para arrancar tripas y sesgar cabezas, al compás del crujir de cráneos de algún compañero.
            Si te paras a pensar con detenimiento, la situación es demasiado típica como para ser real. Parece sacada de un cuento infantil creado para dar miedo a los niños más crédulos. Buenos contra malos, muerte, sangre, llantos… En la vida real no pasa eso. Muchos lo habrían asegurado hasta verse envueltos en el cenagal en el que están ahora.
            Pero ante todo, ahí se encuentran. Sirviendo a un dios, a un rey o a uno mismo. Cada cual tiene sus intenciones y motivos por los que ir a suicidarse a aquel campo de batalla. O no.
            Ahí sin moverte, en el campamento, miras al horizonte. Es inevitable. Por mucho que lo intentes, hay una fuerza que gira la cabeza por ti. Más difícil aún cuando estas tierras te han pertenecido, más cuando estas tierras fueron un día tu hogar. Pero es demasiado cruel mirar, aún a pesar de que lo sigas haciendo, de que no puedas evitarlo. Es demasiado real todo lo que está sucediendo, a pesar de parecer sacado de una pesadilla jocosa y burlona.
            Criaturas muertas en una maraña de brazos, piernas, alas, cuernos, sangre y vísceras. La putrefacción comienza a hacer mella sobre los vivos si todavía permanecen cuerdos tras los duros meses que llevan ya acontecidos, si todavía continúan con la fe en sus entrañas.
            Suena el cuerno. Ese que tantas otras veces se ha oído rezumbar. Ese que no desean volver a oír jamás. Nadie sabe con exactitud a qué bando pertenece. En ambos provoca el mismo mal escalofrío, como el de una ducha con agua bien fría tras una helada noche de invierno al raso. El corazón se te termina de congelar.
            Si ahora te dedicases a sobrevolar la escena, verías cómo miles de figuritas salen corriendo de sus tiendas a toda velocidad, cómo esas figuritas se visten y arman y cómo se encomiendan a una figurita más importante, más ostentosa y llamativa que las demás, la que se quedará en la retaguardia porque es demasiado importante como para arriesgar su trasero.
            Pies llenos de ampollas, gemelos ardiendo, abdomen encogido, pulmones asfixiados, hombros cargados, brazos entumecidos, dedos rígidos, vista nublada. Mente fría. Es lo único necesario. Es lo único que les han dicho que tienen que conservar. ¿Para qué? Nadie lo sabe. Todos van a terminar muertos. Quizás es alentador que te den una frase para “sobrevivir” así, mientras estás medio muerto, siempre puedes pensar “No han sido esos bastardos, sino yo, que no he mantenido la mente fría”.
            Muchos no llegan a la línea. ¿Ves cómo el flato les hace quedarse atrás? Sólo lo fingen. Otros se encuentran vomitando, no se sabe muy bien si la última comida o sangre de alguna hemorragia interna que se les ha abierto de la impresión.
            El caso es que no todos están hechos para la batalla. Y yo no debería estarlo.
            Cartos estará sin duda orgulloso de la maravillosa escena.

domingo 5 de febrero de 2012

¿Arte o Mentira? [Anónimo]

El mago, como el escritor, engaña con la complicidad del engañado; todos estamos dispuestos a ser momentáneamente embaucados para sentir emoción, para crear belleza. Estoy hablando de la mentira artística, y en ella hay más veracidad que en muchas verdades. Pero hay otro tipo de falsedades que pesan como el plomo y que no tienen nada que ver con la función poética.
Basta con asomarse a la televisión y asistir al áspero rifirrafe de la vida política para tener la desalentadora sensación de que en la España de hoy nadie dice la verdad ni aunque lo maten. Lamento criticar de nuevo a los políticos porque meterse con ellos se está convirtiendo en un lugar común, en algo tan fácil como pegar a un niño; pero lo cierto es que salvo excepciones, la vida pública española ha adquirido un tono general de mentira estridente que resulta difícilmente soportable.
Aristóteles decía que para ser convincente, era mejor utilizar una mentira creíble que una verdad increíble. Pero aquí ya ni se molestan en ser buenos farsantes y sueltan sin pudor mentiras increíbles, porque de alguna manera parece que mentir no importa, que la sociedad se ha resignado a ello como si fuera algo inevitable. Y así, al contrario que lo que sucede en otros países, aquí a los embusteros no se les piden cuentas: el panorama político está lleno de individuos que han sido pillados con la trola en la boca y que siguen sus carreras tan campantes. O sea, que también en este caso somos engañados con nuestra complicidad, pero no para crear belleza, sino por aburrimiento y desidia cívica.

Y así concluye el comentario de texto que he de realizar para mañana. Me ha parecido interesante la crítica porque con no decir nada, lo ha dicho todo. La pregunta que me planteo yo a raíz de leer estas líneas es: ¿quién es más tonto? ¿El tonto o el tonto que sigue al tonto?; ¿el que engaña o el que se deja engañar?

¡Sherlock!

Heme aquí a estas horas, las 00.27 de la noche frente a la pantalla de mi portátil, aburrida, sin nada que hacer y con pocas ganas de ponerme con el trabajo que sin duda debería estar realizando en estos momentos. Escuchando los Beatles. Tranquila pero algo irritada.
El día de hoy ha sido denso como ninguno, tiempo hacia que no encontraba una tarde tan sumamente tediosa, hasta el punto que los minutos parecían ser horas, uno de esos en los que hagas lo que hagas te resulta sumamente aburrido: leer, escribir, ver la televisión, jugar con el ordenador... , creedme cuando os digo que lo he intentado todo... menos salir. Y es que hace un tiempo horrible ahí fuera, un frío que le congela a uno hasta el alma tanto da las capas que te pongas. Quizá ha sido tan horrible porque lo que yo verdaderamente deseaba era salir a patear las calles ¡pero hace tanto frío...!

En fin, cambiando de tema, os quiero hablar de una serie que a mi personalmente me ha cautivado y que ya he hecho ver -el primer capítulo- aquí a mi compañera. No es otra que...

Mucha gente conocida insistió en que la viera, sobretodo amigos de la blogoesfera y twitter (que está que arde con el tema), así finalmente me pudo la curiosidad y la busqué para verla. Decir que la he visto en VOSE (Versión original con subtítulos en español) y celebro mi decisión. No es que en español suenen "mal" o estén mal doblados, para nada, simplemente lo disfrute más. La voz de Sherlock (Benedict Cumberbatch), esa maldita forma de explicarse a toda velocidad abrumando a su interlocutor con la voz profunda del actor queda simplemente perfecta y Watson (Martin Freeman), oh, Watson... desde luego el reparto está muy muy bien seleccionado.
.
De esta forma se nos presenta un Sherlock en el s.XXI, adaptando varios de sus famosos casos a nuestros días de una manera sorprendente y muy acertada. No me atrevo a hacer una comparación con los libros -de Sir Arthur Conan Doyle- en cuestión de fidelidad porque he de admitir que no he tenido ni la oportunidad ni el gusto de leerlos todavía aunque tengo muchas ganas. Por eso doy gracias que en el club de lectura en el que estoy se ha elegido por votación "Estudio en escarlata" como lectura de este mes. ¡Por fin podré leer a Doyle!
Igualmente personas en cuyo criterio confío plenamente y que ha leído las obras me han dicho que están bastante bien adaptadas aunque claro está, hay cambios pero nada que no se pueda perdonar o aceptar con naturalidad, a fin de cuentas ¡muchos son necesarios! Pensad solamente en el salto temporal del s.XIX al s. XXI.
.
Los capítulos son verdaderas películas tanto por su desarrollo como su por su duración cuya media suele ser de una hora y media aproximadamente. Todos los casos se cierran, no necesariamente la trama pero el caso que investigan en el capítulo sí. Consta por el momento de dos temporadas, aunque ya se ha anunciado que se realizará una tercera -ojalá también una cuarta-, de tres capítulos cada una. Hoy día se está restrasmitiendo aquí en España dado su rotundo éxito en el extranjero -abrumador- en antena 3, en la cual ya han dado inicio a la segunda temporada., si no me equivoco ya deben ir por el segundo. Eso sí, os lo pido por favor, vedlos en orden ya lo he comentado mas arriba, se cierran los casos, no la trama, adelantaros os destrozaría muchas sorpresas e intrigas de la serie (a mi parecer por lo menos).
.
Solo queda una cosa por hacer y es dejaros el trailer del primer capítulo para que juzguéis por vosotros mismos. ¡Espero os guste!
.